Tuesday, December 13, 2005

I’ll never forget that phrase...



Thinking about the pain i’ll suffer in my cuarto, in my barrio… in my alma, que se queda in the darkness en su world de shadows y respirando un air muy pesado, muy sola… que siente lo que depara el future.

A veces, from the bottom of the abismos de las distantes caras que una vez estuvieron close to me, oigo voices que se repiten como eco of promises never hechas realidad o simplemente olvidadas sobre una inmóvil, high & dry beach of muy salty water.

Llegan desde ahí messages desgarrados por buscar oidos que never paid attention to them, my loud words crying for ayuda, gemidos de llanto… las palabras que Dios no escuchó, las oraciones que no llegaron, el llanto de un possible adiós, las conversaciones que nunca se terminaron, los poemas que me llevaré en la cabeza por saber que no valdrían la pena.

Those never ending stories that where forgotten, que fueron dejadas por la mitad en un techo de cana, que se viven con extrema pasión, que never surrender in the fight to keep on living in my thoughts. And now I recuerdo que esas palabras se alargan and bend and bend again in the distance on the spot light del pensamiento.

Maybe the most horrible story is in our inner self, these dolorosos whispers pass through estos montes de oscuras nubes de desesperación without the most insignificant lamento reaching us mientras estamos riendo de lo que quizás es un living hell of wild flamas… burning the alma of otros, pero se oyen las cadenas arrastrarse cuando uno vive la peor of the tragedies.

Y here comes the phrase…

El dolor mas grande es el del momento.