No son traumas, son PSICO-HEMATOMAS

Tic tac… tic tactic tactactic, tres relojes de manecillas mueven sus segunderos a contratiempo.
Y espero…
Espero que el sueño llegue y me lleve. Pero esta noche es de abstinencia de sueño. Otra vez tendré que estudiar las sombras en el techo, contar ovejas o ponerme a trabajar?
Me volteo…
Boca abajo la cosa no es muy distinta.
–que maldita vaina!
La piedra tallada igual mira al techo y me ignora, los ojos se abren solos y miro nuevamente el tic tactic tic tic… pasaron 3 minutos desde la ultima vez que chequeé que hora es.
3:15 mas o menos.
-maldición gitana la que me ha caído encima coño, toy eplotao y no me puedo dormí.
Media vuelta…
-con que me aburro? Ah! Ya se… las telarañas; nada nuevo, las jodidas se aburrieron tanto que se fueron.
Deprimido, miro las sombras en el techo (otra vez) y que soñará el gato?, me pregunto
-Nah! ‘ta bonchando… el perro? Igual de aburrido que yo…
Me aparto de esos procesos ociosos… con un “nada nuevo, todo igual”.
Miro dentro, lo único que está despierto, pero a fuerza y sin esfuerzo alguno llegan los recuerdos, me molestan. Me centralizo y los ignoro, pero no dejo de pensar que los odio y vuelan detornillándose de la risa frente a mi insomnio, me miran fijamente a los ojos, me tocan y se incrustan en mis pensamientos como clavijas en las vigas de los puentes.
Y pienso… “Na, me voy a voltiá otra vé, parezco un panqué… vuelta y vuelta y la cabeza cocinándome a fuego lento.
Mañana resuelvo eso y no me van a moletá ma… mañana cuando me acueste…
a ver si duermo o me quedo despierto.

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